El caso. Iberdrola predice la demanda eléctrica hora a hora. La entrada xt es un pulso de consumo (una punta de demanda a media mañana). Una red recurrente mantiene un estado ht — su memoria del pasado reciente — para anticipar lo que viene.
Lee así. Wh es la fuerza de la memoria. Con Wh≈1 el estado arrastra el pasado y la punta persiste muchas horas; con Wh≈0 la red olvida al instante y ht copia solo la entrada actual. Abajo cambias la demanda que entra y con t recorres las horas: la ecuación numérica muestra esa hora.
La idea. Una neurona recurrente es la misma suma ponderada de siempre, pero se realimenta consigo misma: el estado ht−1 vuelve a entrar en el paso siguiente. Esa flecha de retorno es toda la memoria.
Negocio. Iberdrola no predice la demanda de una hora aislada: la de las 14:00 depende de lo ocurrido por la mañana. La recurrencia guarda ese contexto y anticipa los picos, que son los que disparan el coste de generación.
Y ahora. Con Wh fijo la memoria decae siempre igual y las dependencias muy largas se pierden. LSTM y GRU añaden puertas que deciden, paso a paso, qué recordar y qué olvidar — memoria larga bajo control.