El caso. BBVA decide si concede un préstamo a partir de dos señales del cliente: ingresos (x1) y ratio de deuda (x2), ambas estandarizadas. Una sola neurona las combina con unos pesos y devuelve una probabilidad de impago. Aquí puedes cambiar las dos cosas: el modelo y el cliente.
Lee así. Los tres primeros sliders mueven la frontera; los dos últimos mueven al cliente (también puedes arrastrarlo con el ratón sobre el plano). El símbolo que tocas se enciende en dorado en la ecuación.
La idea. Una neurona es una suma ponderada pasada por una sigmoide. Entrenar la red es buscar los pesos w y el sesgo b que mejor separan a quien paga de quien no.
Negocio. Con la frontera bien colocada, BBVA aprueba a los clientes sanos y frena a los de riesgo. Cada punto de mejora en la clasificación son miles de euros en morosidad evitada.
Y ahora. Apilando muchas neuronas como esta se construye el MLP del resto del curso. El principio no cambia: pesos, suma, no linealidad.